Qué gastos puede deducirse un autónomo que trabaja desde casa

En resumen: si trabajas desde casa puedes deducir parte de la luz, el agua, el gas, el teléfono e internet, pero solo el 30 % de la parte de la casa que usas para trabajar. También puedes deducir comidas de trabajo y el seguro médico, con límites.

Suministros: luz, agua, gas, teléfono e internet

La Ley del IRPF (art. 30.2.5.ª b) permite deducir los suministros de tu vivienda habitual cuando la usas en parte para trabajar. Pero no todo: se aplica el 30 % a la proporción de metros que dedicas a la actividad, salvo que demuestres que el porcentaje real es otro.

Ejemplo: tu piso tiene 90 m² y tu despacho 15 m².

Es menos de lo que mucha gente cree, pero sumado todo el año y todos los suministros, cuenta. Te conviene poder justificar los metros que usas para trabajar, por ejemplo indicándolo en tu declaración censal (modelo 036).

Comidas de trabajo

También puedes deducir tus comidas mientras trabajas (art. 30.2.5.ª c), con tres condiciones:

Seguro médico

El seguro de salud privado es deducible hasta 500 € al año por persona: tú, tu cónyuge y tus hijos menores de 25 que vivan contigo (1.500 € por persona con discapacidad). Art. 30.2.5.ª a) de la Ley del IRPF.

Guarda siempre la factura

Todo gasto que deduzcas tiene que estar justificado con factura a tu nombre. Sin factura, Hacienda puede rechazarlo.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto de la luz puede deducirse un autónomo que trabaja en casa?

El 30 % de la proporción de metros de la vivienda que usa para trabajar. Por ejemplo, con un despacho que ocupa el 16,67 % de la casa, se deduce el 5 % de la factura.

¿Se pueden deducir las comidas de trabajo?

Sí, si son en un restaurante, se pagan con tarjeta o medio electrónico y no superan el límite diario de las dietas.

Fuentes: Ley 35/2006, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, art. 30.2.5.ª a), b) y c).

Este artículo es información general y no sustituye al asesoramiento sobre tu caso concreto.